Las proyecciones para la Bolsa de Valores de Lima son menos auspiciosas ya que se presume una menor demanda de cobre en los próximos meses a escala global por la guerra comercial.
La actual mirada que tiene la administración Trump en Estados Unidos sobre su política arancelaria ha desatado una nueva guerra comercial, generando incertidumbre económica en el globo, incluyendo los mercados de divisas y bursátiles.
«La guerra comercial entre EE. UU. y China ha incrementado la volatilidad en los mercados globales, afectando monedas, commodities y bolsas de valores. La incertidumbre ha golpeado sectores clave como la manufactura y la tecnología, impulsando a los inversores a refugiarse en activos como el oro», señaló Maximiliano Saldaña, analista de estudios en Capitaria, en diálogo con la Agencia Andina.
Destacó, asimismo, que el sol ha mostrado resiliencia en las últimas jornadas cambiarias, ya que se ha apreciado en las últimas semanas. Así, el experto mencionó que «en un inicio, el mercado reaccionó con cautela, pero con el paso de los días el dólar ha perdido fundamentos, debilitándose ante la constante caída de la Bolsa de Valores de Nueva York».
Si bien esta dinámica está favoreciendo al sol al corto plazo, para Saldaña, el impacto en el comercio exterior producto de la guerra arancelaria podría generar presiones al medio y largo plazo.
«Este escenario fortalecería nuevamente la imagen del dólar como activo refugio y, en consecuencia, propiciaría una subida del tipo de cambio», comentó.
Mercado bursátil
Las proyecciones para la Bolsa de Valores de Lima (BVL) son menos auspiciosas ya que se presume una menor demanda de cobre en los próximos meses a escala global por la guerra comercial.
«Dado que el oro y el cobre son los principales productos de exportación de Perú, la apreciación del oro ha sido un factor positivo en tiempos de incertidumbre. Sin embargo, la proyección de una menor demanda de cobre en los próximos meses impactará la actividad manufacturera, encareciendo costos y afectando a exportadores e importadores», detalló.
Esto, continuó, «podría traducirse en un mayor deterioro de la Bolsa de Valores de Lima, donde las empresas mineras, fuertemente ligadas al cobre, verían reducidos sus márgenes y generarse menor atractivo para los inversionistas».
Además, a medio y largo plazo la bolsa limeña enfrentaría una corrección más profunda, si se llega a tener un comercio exterior debilitado por la imposición de aranceles en el mundo, costos elevados y menor inversión en sectores clave.
«Con el desplazamiento de flujos hacia activos más seguros como el oro y bonos del Tesoro estadounidense, la renta variable local perdería dinamismo, dejando a la BVL expuesta a un escenario de menor liquidez y valorizaciones a la baja. La evolución de las políticas arancelarias entre EE. UU. y China será clave para determinar el impacto final en los mercados peruanos», concluyó.