El avance en la formalización de la pequeña minería y minería artesanal es ínfimo. Solo 2.4% de los inscritos en el Reinfo han completado el proceso, lo cual refleja un horizonte de ineficiencia y desconexión entre el accionar del Estado y las necesidades del sector.
La pequeña minería y la minería artesanal fueron incorporadas por primera vez en el marco legal peruano en el año 2002. Desde entonces, se han desarrollado tres procesos de formalización, cada uno con sus propias normativas y procedimientos administrativos. Sin embargo, ninguno cumplió con el objetivo de insertar a la totalidad de pequeños mineros a la formalidad.
El Decreto Legislativo N.º 1293, del 8 de junio de 2017, creó el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), el cual se convirtió en el único registro formal que comprende a todos los mineros en proceso de formalización.
Actualmente, existen más de 84,000 inscripciones, siendo Arequipa, Puno y Madre de Dios las regiones que concentran el mayor número (casi el 50%). Del total, alrededor de 23,000 registros están vigentes y 61,000 suspendidos. Según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), al 13 de setiembre de 2023, existían tan solo 2,067 pequeños mineros y mineros artesanales que, entre personas naturales y jurídicas, habían accedido a la formalidad.
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“En los últimos años, este proceso tuvo diversos tropiezos y muy lento avance. En el 2017, hubo un pico importante de mineros formalizados, tuvimos 5,000 en un solo año, algo inusual, ya que en los últimos cuatro años previos no hubo más de veinte por año. Posteriormente, en el 2018 se logró formalizar 2,000 mineros, pero luego el avance ha sido muy limitado”, refirió Máximo Gallo Quintana, Director General de la Dirección General de Formalización Minera del Minem.
En la actualidad, se observa una drástica reducción en la dinámica de formalización. En el 2023, pasaron a dicha situación 402 mineros y el año pasado solo 286. Este escenario resulta evidente, ya que el proceso ha visto repetidas ampliaciones en el plazo, convirtiéndose en un transitar sin una real decisión de lograr llegar a la meta.
“Del total de inscritos en el Reinfo, apenas el 22% tiene la condición de vigente, estando todo el resto en situación de suspendidos, ya sea por no presentar el instrumento de gestión ambiental, no haber tramitado su Registro Único de Contribuyente (RUC), no declarar producción o no encontrarse inscritos dentro del registro de bienes fiscalizados, que son procedimientos de declaración sencillos. Esto nos hace pensar que no hay una real voluntad por comenzar el proceso de formalización”, refirió Ángela Grossheim Barrientos, Directora Ejecutiva de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).
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Patricia Balbuena Palacios, profesora del Centrum PUCP, Exviceministra de Interculturalidad y Exviceministra de Prestaciones Sociales, dijo que la permanencia del Reinfo ha ocasionado que muchos mineros ilegales se disfracen de mineros informales a fin de que la intervención del Ministerio Público no recaiga sobre ellos. “Eso explica la búsqueda de la ampliación permanente de este mecanismo, que fue creado como una medida temporal para permitir que todos los que estaban en la actividad informal pudieran formalizarse. El problema es que muchos se registran para protegerse de la acción fiscal”, comentó.
En ese sentido, refirió que esta actividad ha crecido tanto, que el 2023 movilizó cerca de 80 Tn de oro, que representa más de US$ 4,000 millones, lo cual genera una gran cadena de corrupción que compra voluntades. “Para el 2024, el Instituto Peruano de Economía (IPE) proyectó que la exportación de este mineral ascendió a alrededor de 90 toneladas, lo cual es preocupante”, reveló.
Pablo de la Flor Belaúnde, Gerente de Asuntos Corporativos de Compañía Minera Poderosa, coincidió en que el Reinfo ha devenido en una suerte de manto protector detrás del cual vienen operando grupos de mineros ilegales, coludidos con bandas criminales, que son una seria amenaza para la seguridad del país y el desarrollo futuro de la minería.
“Por eso es importantísimo encontrarlos medios que nos permitan formalizar a aquellos que están genuinamente interesados y comprometidos en hacerlo, y diferenciarlos de otros que se valen de este mecanismo legal para seguir delinquiendo”, subrayó.
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