La investigación ayudará a gestionar el agua subterránea frente al cambio climático. La conservación de este recurso es clave para el futuro de la región.
Como parte del estudio hidrogeológico del acuífero costero de Chicama, iniciado en 2024, especialistas del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) llevaron a cabo trabajos de monitoreo en diversos pozos destinados al consumo humano, agrícola y ganadero en el valle de Chicama.
Estas acciones incluyeron la evaluación de parámetros físico-químicos y la toma de muestras de agua, destacando el monitoreo realizado en el pozo del Centro de Salud EsSalud Ascope.
Durante la visita al centro de salud, el equipo técnico presentó a los responsables los resultados preliminares del análisis del agua, evaluando indicadores clave como el pH, la conductividad eléctrica y la temperatura. Estos datos permiten evaluar el estado del recurso hídrico y detectar posibles alteraciones en su calidad.
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El monitoreo se realizó con equipos especializados que aseguran mediciones precisas y confiables en campo. Este trabajo es esencial para identificar variaciones temporales y espaciales en la calidad del agua, facilitando la implementación de medidas correctivas oportunas, en caso de ser necesario.
Impacto
Las autoridades del Centro de Salud EsSalud Ascope resaltaron la importancia de estas acciones, destacando su impacto en la seguridad y bienestar de los pacientes y el personal médico que dependen de este recurso en sus actividades cotidianas.
El estudio hidrogeológico del acuífero costero de Chicama tiene como objetivo evaluar y caracterizar las fuentes de agua subterránea, promoviendo su uso sostenible. En un contexto de estrés hídrico y cambio climático, esta iniciativa es clave para garantizar la protección y conservación de este recurso vital.