Trump ha mostrado desde el escenario una tabla que llevaba el secretario de Comercio con la lista de aranceles recíprocos —“que no serán totalmente recíprocos”— que impondrá a cada país.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comparece en estos momentos desde la Rosaleda de la Casa Blanca para lanzar la declaración de guerra arancelaria de su país al mundo, que lleva ultimando semanas.
“Tenemos buenas noticias para dar hoy”, ha asegurado el mandatario antes de anunciar aranceles del 25% a todos los automóviles fabricados en el extranjero, una medida que entrará en vigor desde esta medianoche.
El republicano ha avanzado que impondrá tarifas en todo el mundo con una tasa general del 20% para la UE y ha mostrado una tabla con distintos países afectados. “El 2 de abril será recordado como el día en que la industria de EEUU volvió a nacer.
Nos han engañado durante más de 50 años, pero no va a volver a ocurrir”, ha enfatizado. Estados Unidos ya ha fijado hasta el momento aranceles del 25% a muchas importaciones de Canadá y México que, según el republicano, se pusieron en marcha para conseguir que ambos países tomen medidas enérgicas contra la migración y el contrabando de fentanilo.
China también se ha visto afectada con aranceles del 20%. El mandatario republicano aspira a convertir estas tasas en una fuente de recaudación relevante permanente y a impulsar la producción nacional penalizando la extranjera.
Trump ha mostrado desde el escenario una tabla que llevaba el secretario de Comercio con la lista de aranceles recíprocos —“que no serán totalmente recíprocos”— que impondrá a cada país.
“China nos cobra un arancel del 67%, nosotros a ellos el 34%, un poquito menos. Espero que no se enfade nadie. La Unión Europea, son unos negociadores muy duros, nos cobran unos aranceles del 39%, nosotros les vamos a cobrar a ellos el 20%”. Para el Reino Unido, los aranceles serán del 10%, los mismos que el presidente considera que se les impone a los productos estadounidenses.
Entre los supuestos aranceles que se cobran a los productos estadounidenses y que Trump afirma estar contestando, están recogidos los impuestos que cada país pone a los productos, como el IVA.